<html><head><style type="text/css"><!-- DIV {margin:0px;} --></style></head><body><div style="font-family:arial, helvetica, sans-serif;font-size:14pt;color:#000000;"><DIV>
<H1 style="MARGIN: 0in 0in 0pt"><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3>BREVE HISTORIA DEL PERIODISMO CUBANO</FONT></SPAN></H1>
<H1 style="MARGIN: 0in 0in 0pt"><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3>por Hugo J. Byrne</FONT></SPAN></H1>
<P style="MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoBodyText><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3>Existen diferentes opiniones sobre qué época de la República de Cuba fue la más próspera.<SPAN> </SPAN>Algunos historiadores señalan los éxitos mercantiles y las obras públicas que se lograron durante el primer período presidencial del General <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_0 class=yshortcuts>Gerardo Machado</SPAN>.<SPAN> </SPAN>Otros acreditan al gobierno del Dr. Prío Socarrás con logros institucionales profundos.</FONT></SPAN></P>
<P style="MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoBodyText><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoBodyText><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3>Eso ocurre con <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_1 class=yshortcuts>La República</SPAN>, pero nó con la Colonia. Quizás por que <SPAN id=lw_1277409926_2 class=yshortcuts>el paso</SPAN> del tiempo hace posible una reflexión serena y un juicio más imparcial al estudiar los eventos históricos, todos los historiadores serios de la vida cubana coinciden en cuál fue la época colonial más próspera y progresista en nuestra historia.<SPAN> </SPAN>Un poco pretenciosamente se ha hecho referencia al “Siglo de Oro” de la <SPAN id=lw_1277409926_3 class=yshortcuts>Cuba</SPAN> colonial, pero de una forma más modesta hay que reconocer hoy unos veinte años en los que la Isla de Cuba<SPAN> </SPAN>de tiempos coloniales, alcanzó un ritmo en su progreso social y económico incomparable a
otras épocas de la dominación española.</FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Nos referimos a la última década del siglo XVIII y los primeros diez años del XIX.<SPAN> </SPAN>Como muy bien señalara el Dr. Ricardo Calvo en una conferencia en esta ciudad de hace algunos años, la Cuba de esa época se caracterizaba por los profundos cambios sociales generados por la expansión económica tremenda de los primeros tiempos de la revolución industrial.</SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO> </SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Los gobernantes españoles de aquel entonces, estimulados por su competencia militar y política con <SPAN id=lw_1277409926_4 class=yshortcuts>Inglaterra</SPAN>, abrazaron un inteligente programa de expansión comercial para sus posesiones de ultramar.<SPAN> </SPAN>A estos efectos el Rey Carlos IV en 1790 nombró Gobernador de la Isla de
Cuba a quien pasaría a la historia como el mejor de todos ellos, Luis de Las Casas.<SPAN> </SPAN></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Don Luis de Las Casas, como se le conoce en nuestra historia, administrador colonial experimentado en misiones africanas, prontamente se rodeó de una élite intelectual de criollos con visión de futuro, en la que se destacaba <SPAN id=lw_1277409926_5 class=yshortcuts>el habanero</SPAN> Francisco de Arango y Parreño, quien ya había dejado su cubanísimo sello impreso en Las Cortes de Madrid como Apoderado del <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_6 class=yshortcuts>Ayuntamiento</SPAN> de <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_7 class=yshortcuts>La Habana</SPAN>.<SPAN> </SPAN>Junto a Arango y Parreño y a otros cubanos de indiscutible talento como el Dr. Tomás Romay y el sacerdote académico y filósofo <SPAN id=lw_1277409926_8
class=yshortcuts>José Agustín Caballero</SPAN>, Las Casas fundó las dos instituciones bases de nuestra futura nacionalidad:<SPAN> </SPAN>La Sociedad Económica de Amigos del País y el primer periódico cubano, al que tituló <I>“Papel Periódico”</I> y que a diferencia de las gacetillas coloniales que se publicaran antes, no se dedicaba enteramente a difundir bulas papales o dictos coloniales, sino que estaba abierto a imprimir toda información de interés en la vida comercial y económica de Cuba, así como también contribuciones literarias. De esta suerte el <I>“Papel Periódico” </I>fue la primera real producción periodística cubana, a pesar de que la imprenta existía en Cuba desde 1707.</SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Empezando con el <I>“Papel Periódico”</I>, el incipiente periodismo cubano de tiempos coloniales se fue enriqueciendo tanto en calidad como en número.<SPAN> </SPAN>Sin pretender abarcar todas y cada una de las publicaciones coloniales por razones de espacio, quiero mencionar unas cuantas, algunas de las cuales pasaron por la transición histórica de la Colonia a La República:<SPAN> </SPAN><I>“La Gaceta de La Habana”</I> (1848-1902), <I>“<SPAN id=lw_1277409926_9 class=yshortcuts>El Moro</SPAN> Muza”</I> (1859-1875), <I>“Juan Palomo” </I>(1869-1874), <I>“La Charanga” </I>(1857-1859) y, entre aquellas que trasciendieron la era colonial, <I>“El Curioso Americano”</I> (1892-1920) y <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_10 class=yshortcuts>el
centenario</SPAN><I>“Diario de La Marina”</I>, fundado en 1832 y confiscado por el gobierno castrista en 1960.<SPAN> </SPAN></SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>La contribución del periodismo a nuestra nacionalidad en tiempos coloniales no se ceñía al mundo literario. Un eminente galeno cubano, el Dr. José <SPAN id=lw_1277409926_11 class=yshortcuts>Nicolás Gutiérrez</SPAN>, fundó la primera publicación dedicada a la profesión médica en Cuba. Organo oficial de la Academia de Ciencias, de la que fue primer presidente el doctor Gutiérrez, esta revista vió la luz pública en 1861.<SPAN> </SPAN></SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Es </SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>el periodismo cubano la semilla que fecunda nuestra independencia.<SPAN> </SPAN>No olvidemos que fue <I>“<SPAN id=lw_1277409926_12 class=yshortcuts>El Diablo</SPAN> Cojuelo”</I> de Fermín Valdés Domínguez en el que Martí, periodista de periodistas, publica por la vez
primera y a los tiernos dieciséis años, su drama <I>“Abdala.”</I><SPAN> </SPAN>Tiempo después publica en el exilio el periódico <I>“Patria”</I>, al que había precedido <I>“La Patria Libre”</I> en la Cuba colonial, poco antes de su condena, primero a trabajos forzados y luego al destierro.<SPAN> </SPAN></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN id=lw_1277409926_13 class=yshortcuts>La historia</SPAN> de nuestra lucha independentista está jalonada por esfuerzos y sacrificios <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_14 class=yshortcuts>sin límites</SPAN> en los que el periodismo criollo encuentra un sitio destacadísimo.</SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN> </SPAN></SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Después del 20 de Mayo de 1902 y durante los primeros cincuenta y siete años de vida republicana, el periodismo de Cuba llega a la cima de su capacidad creativa y contribución a la esencia nacional.<SPAN> </SPAN>A pesar de vivir en la era del cinismo en los asuntos públicos, que tanto mal formó nuestra vida como país soberano, al obtenerse al fin la independencia política
entre 1902 y 1934, la inmensa mayoría de los periodistas cubanos y sus publicaciones mantuvieron el interés nacional por encima de las rencillas partidistas y los mezquinos y comineros intereses políticos de las facciones de turno en el gobierno.<SPAN> </SPAN>La actuación venal y mercenaria de algunos periodistas, combinada con la injusta e inmadura tendencia criolla a la exageración y a pintar con colores uniformes lo que es esencialmente diverso y variado, puso en la profesión periodística en general el inmerecido sambenito de “chantajista.”<SPAN> </SPAN>La historia contemporánea de Cuba demuestra como ese infame mito popular contribuyó a la desaparición de nuestras libertades y a la consecuente destrucción de la República.</SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Aunque nunca existió en la Cuba republicana una Cátedra de Periodismo en la Escuela de </SPAN></FONT><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana o en cualquier otro centro de estudios </SPAN></FONT><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>superiores en Cuba y todos los escritores y periodistas criollos de la época basaban su arte en su respectiva habilidad literaria y cultura, en la década de los cincuenta se inauguró en La Habana la “Escuela Nacional de Periodismo <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_15 class=yshortcuts>Manuel Márquez Sterling</SPAN>” y algunos de nuestros prestigiosos colegas del<SPAN> </SPAN>periodismo exiliado fueron graduados de esa institución.</SPAN><SPAN
style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN> </SPAN></SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Serían necesarias muchas cuartillas para enumerar todos los órganos de prensa que prosperaron durante los años de Cuba republicana, muy especialmente después de cuando los avances tecnológicos y electrónicos hicieron posible la prensa radial y televisada.<SPAN> </SPAN>Por esa razón voy a ceñirme a mencionar algunas de las más conocidas publicaciones impresas de esa era: <I>“Diario de la Marina”,</I> <I>“El Mundo” </I>, <I>“Información”, “Excelsior”, “El País”, “<SPAN id=lw_1277409926_16 class=yshortcuts>Prensa Libre</SPAN>”, “Avance”</I> ,<I> “El Crisol”</I>, "<EM>Alerta",</EM> el <I>“Havana Post”</I>, etc.<I> </I><SPAN> </SPAN>Algunas desaparecieron al llegar a su fin la era política cuyos intereses representaba, como por ejemplo,<I>“<SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted;
CURSOR: hand" id=lw_1277409926_17 class=yshortcuts>El Heraldo</SPAN> de Cuba.”</I> </SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>La lista de periodistas brillantes que ha producido Cuba es interminable.<SPAN> </SPAN>Baste mencionar unos pocos nombres como el del hijo político de Zenea, Emilio Bobadilla (<I>Fray Candil”</I>), José Ignacio (Pepín) Rivero, Ramón Vasconcelos, Sergio Carbó, <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_18 class=yshortcuts>Jorge Mañach</SPAN>, Gastón Baquero, etc.<SPAN> </SPAN>Algunas grandes <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_19 class=yshortcuts>plumas</SPAN> nos acompañaron al exilio, entre ellos el desparecido Agustín Tamargo. Otros surgieron del propio exilio, como Roberto Luque Escalona y mi fraterno Esteban Fernández. </SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>El humorismo, que es un elemento fundamental de nuestra cultura y que infortunadamente muy a menudo se le confunde con trivialidad, formaba un componente vigoroso del periodismo cubano.<SPAN> </SPAN>Existían publicaciones en Cuba de un fino contenido humorístico, a través del que se criticaba constructivamente la vida pública cubana.<SPAN> </SPAN>La tendencia de los presidentes populares a la reelección fue satirizada por <I>“La Política Cómica” </I>con una foto de la “silla presidencial” que usaba el Ejecutivo<SPAN> </SPAN>en los actos oficiales, con un pie de grabado que rezaba:<B><I><SPAN> </SPAN></I></B></SPAN><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY:
Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></I></B></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></I></B></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN> </SPAN>“No te sientes en la silla</SPAN></I></B><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></I></B></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN> </SPAN>por que tiene pega-pega,</SPAN></I></B><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></I></B></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN> </SPAN>no te duele la pegada, </SPAN></I></B><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></I></B></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><B><I><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><SPAN> </SPAN>sino la despegadera.”</SPAN></I></B><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>El semanario<I> “Zig Zag”</I>, heredero de <I>“La Políitica Cómica”</I>, pero más mordaz y sin temores puritanos al doble sentido, publicó treinta días después que un Ministro de Gobernación llamado Lomberto Díaz ordenara clausurar el tradicional barrio del farol rojo en La Habana, un cintillo que parafraseando una popular guaracha leía: <B><I>“Hece un mes que no baila el muñeco.”</I></B><SPAN> </SPAN>El periodismo especializado de las revistas semanales adquirió en Cuba republicana una circulación muy superior a otras publicaciones de su clase, tanto en Hispanoamérica como en España.<SPAN> </SPAN>Ejemplos de esta modalidad periodística fueron <I>“Carteles”, “<SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_20 class=yshortcuts>Vanidades</SPAN>”
</I>y <B><SPAN> </SPAN></B><I>“Bohemia”</I>, responsable esta última, de acuerdo a muchos críticos, de la difusión de mendaz propaganda castrista cuando ya Castro ejercía el mando omnipotente.</SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>La lucha frontal y sin cuartel por nuestros principios y derechos inalienables encontró siempre entre los periodistas cubanos combatientes de primera línea, que ofrendaran su peculio, su tiempo y hasta su vida en aras de una patria libre y soberana, redimida del oprobio y la afrenta que entraña el despotismo castrista.<SPAN> </SPAN>El heroísmo del periodismo cubano ante la prepotencia del tirano se manifestó en múltiples maneras, entre ellas la anécdota de <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_21 class=yshortcuts>José Ignacio Rivero</SPAN> (hijo) abrazándose a la rotativa del <I>“Diario de la Marina”</I> cuando una turba comunista lo expulsara a empujones y golpes del periódico que fundara su abuelo.<SPAN>
</SPAN>O la pregunta que hiciera el desparecido <SPAN id=lw_1277409926_22 class=yshortcuts>José Luis</SPAN> Masó en la televisión a Anastas Mikoyan, cuando se encontraba<SPAN> </SPAN>rodeado de un panel de panfleteros y paniaguados de un régimen de abuso<SPAN> </SPAN>que lo forzara a obtener<SPAN> </SPAN>asilo político esa misma noche.<SPAN> </SPAN></SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO><FONT size=3> </FONT></SPAN></P>
<P style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0in 0in 0pt" class=MsoNormal><FONT size=3><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO>Desde el exilio, esa tradición periodística perdura.<SPAN> </SPAN>Se manifiesta en el tesón y la cubanísima dedicación de meses, de años, de decenas de años, sin un respiro, sin una <SPAN style="BORDER-BOTTOM: #366388 2px dotted; CURSOR: hand" id=lw_1277409926_23 class=yshortcuts>duda</SPAN>, sin una pausa.<SPAN> </SPAN>Firmes en la convicción de que estas “trincheras de ideas” que Martí llamó “más poderosas que las trincheras de piedra”, prevalecerán al final del camino.<SPAN> </SPAN></SPAN><SPAN style="FONT-FAMILY: Tahoma" lang=ES-CO></SPAN></FONT></P></DIV></div></body></html>